Según cuenta Alberto Durán dice que intenta apenas puede mover la pierna izquierda. Que tiene la "sensación de tenerla embotada como si fuera de plástico", que la "planta del pie se le queda congelada", y que la tiene "muy fría siempre y con muchos calambres". Todo por una posible afectación del nervio femoral, cuya gravedad los médicos aún no han podido determinar en el electromiograma que le practicaron ayer para calibrar el alcance de esta lesión. Habla el torero Alberto Durán, que aún no ha podido ponerse en pie y siente mareos, como el que sufrió en la que cuenta de su propia voz los difíciles momentos que está atravesando tras la intervención de urgencia a la que fue sometido este lunes por un trombo en la pierna izquierda a causa de la cornada en el escroto y el pene que le infirió el tercer toro de Baltasar Ibán el pasado domingo en la última corrida de toros clasificatoria de la Copa Chenel. Tras abandonar anoche la UCI del hospital de Valdemoro y ser trasladado al hospital FREMAP de Majadahonda, donde se encuentra en planta, el diestro habla con este medio de la "inmovilidad que sufre en la pierna izquierda en la que se le realizó de manera urgente y sin incidencias un bypass fémoro-popliteo proximal, con prótesis de PTFE anillada 8 mm". "Esta tarde me encuentro bastante mejor" -explica Durán-, "a ver cómo va respondiendo la pierna porque hasta el momento no me flexionaba, la he tenido muy inflamada y la tengo como acartonada. Y hasta que no baje la inflamación me han dicho que no podré tener movilidad positiva. También tengo una contusión en el nervio femoral de la pierna cerca de donde se obstruyó la arteria y por el momento dicen que es muy pronto para evaluar el alcance de esa lesión, que tengo ahí una contusión bastante fuerte y hasta dentro de un mes o mes y pico que haya bajado toda la inflamación -y cuando toda la pierna haya recobrado cierta normalidad en cuanto a circulación y demás-, no se podrá explorar bien la zona y no se sabrá la gravedad de la afectación del nervio en la pierna. Ayer me hicieron un electromiograma pero no podían ver realmente el alcance de cómo estaba afectado el nervio". Sin ir más lejos, Durán dice que "ahora tengo la sensación de tener la pierna embotada como si fuera de plástico, se me queda congelada la parte del pie, la tengo muy fría siempre, con muchos calambres, pero ahí vamos". Por todo ello, afirma el espada de Villamor de los Escuderos que aún no ha podido ponerse de pie y que cuando lo ha intentado sufre mareos: "He estado todo el rato tumbado hasta ayer antes de trasladarme, que intenté ponerme de pie y nada, me mareé. Me volvieron a acostar, me trajeron aquí a Majadahonda y esta mañana me ayudaron a sentarme en un sillón al lado de la camilla, y al rato de estar sentado me volví a marear de nuevo. Me volvieron a acostar en la cama hasta hace una hora que me he vuelto a poner en el sillón, y aquí estoy sentado con la pierna inmovilizada pero con ella aguanto en la posición sentado". Afirman los médicos que "hay que esperar un mes, pero que cada persona es un mundo, y que la evolución de la cornada va bastante bien. A la altura de la rodilla y en la cornada interna a la altura de la pelvis ahí llevo dos costurones, pero van bastante bien las grapas y las curas". Sin saber cuánto tiempo estará en el hospital, el torero zamorano no pierde la esperanza y afirma que "mañana espero dar otro pasito más y espero mantenerme de pie sin marearme, ojalá pueda dar algún pasito apoyándome en unas muletas. En cuanto a la cornada en sí, la herida del escroto y del pene, que también me dolió bastante, está cicatrizando. Todo eso fue muy aparatoso al menos visualmente para mí, pero lo grave ha sido con lo que no contábamos, que fue el daño en el nervio femoral". A pesar de la adversidad, Alberto no pierde el ánimo y es consciente de que el percance pudo ser aún peor: "Me encuentro bien anímicamente, primero por el tema de la cornada y el percance, que pudo ser muchísimo mayor, y luego estoy satisfecho también con la dimensión que di con un lote tan complejo y sobre todo con ese segundo, con esa saña y esa agresividad, y ese peligro sordo que tenía. Sabía que en cualquier momento me iba a echar mano. Pero son momentos en que uno tiene que tener la mente lúcida y fresca para decidir si quiere tirar la moneda y yo en ese momento así lo decidí y salió con este resultado, pero estoy muy orgulloso de lo que hice. Ahora esperar que la recuperación vaya con buen pie, nunca mejor dicho, y me vuelva a poner en el sitio que yo sé que puedo volver a ponerme". Es precisamente ahí, al relatar el momento de su difícil carrera en que le llegó esta dura cornada, cuando Alberto Durán tuvo que interrumpir la entrevista al sufrir un nuevo mareo: "Estaba mentalizado de que era una tarde muy importante para mí, por las circunstancias del mundo taurino. En el caso de mi carrera he tenido pocas oportunidades... Disculpa, se me está yendo la cabeza... no puedo continuar". Mucha fuerza, torero.