Hoy la feria taurina de Málaga 2026 ya finalizó y se ha celebrado esta tarde, la última de la feria malagueña ante una abarrotada plaza y hemos visto, una terna que daba que hablar este año taurino que son Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y David de Miranda ante reses de tres ganaderías diferentes. El primer toro salió de toriles adormilado. No pudo estirarse Morante con el capote. En la primera vara empujó con genio y recibió un duro castigo, para salir de estampida en la segunda. El de Torrealta fue un animal reservón, que se revolvía por arriba y se paraba por el lado izquierdo. Ante este toro tan poco colaborador, Morante lo intentó en tres tandas con la derecha, la segunda muy lograda, pero desistió pronto. Mató de una estocada caída, tres descabellos y se echó el toro. Silencio. Durante la lidia del cuarto, de Garcigrande, se vivieron momentos angustiosos cuando Morante fue prendido, levantado del suelo y duramente volteado en el albero. Épico, el torero se levantó algo aturdido y se fue al centro para ponérsela de nuevo por la izquierda, aunque lo mejor llegó con unos derechazos sublimes a cámara lenta. Todo había comenzado con un toreo de capote excelso a la verónica, seguido de un galleo por chicuelinas para llevar al toro al caballo. El de Garcigrande metió la cara bien por el lado derecho pero fue a menos. Morante se puso muy cruzado, se lo pasó por la faja en tandas por ambos pitones. Así estaba cuando al rematar un natural, el toro hizo hilo y le alcanzó, lo derribó y lo volteó con saña tendido en el albero. Lo mató de una estocada caída. Le dieron una oreja que exhibió pero que no paseó, visiblemente dolorido, al retirarse al callejón. Roca Rey lanceó sin apreturas al segundo, que se fue suelto del caballo. Sin entrega en los primeros tercios, hubo dos quites brillantes, uno por saltilleras de Roca Rey y otro por tafalleras de David de Miranda. El peruano se hincó de rodillas para pasarlo dos veces por la espalda. En el centro del ruedo, sin zapatillas, echó la muleta abajo en tandas de un dominio total. No fue lo mismo en una con la izquierda, no completada y obligando mucho al burel. Acortó las distancias, se metió entre los pitones y surgieron los circulares valientes. La plaza reaccionó con clamor ante la demostración de poderío y temple del diestro. Pinchazo y estocada. Una oreja. El quinto de Garcigrande bajó mucho de presentación. Se dejó castigar en el caballo. Roca Rey comenzó por alto. La faena fue intensidad creciente. El toro de comportamiento desigual. Al principio metió bien la cara y acabó afligido. El peruano remató dos tandas por la derecha bajando la mano. Ya por la izquierda lo sometió por completo, hasta el punto de que el animal se acobardó y Roca se metió entre los pitones en un arrimón de infarto. Lo mató de una estocada y paseo dos orejas tras un aviso. David de Miranda recibió al tercero, de Núñez del Cuvillo, con lances a pies juntos. Se fue suelto en las dos varas. Miranda completó un quite por gaoneras con tres lances finales a una mano espectaculares. Con un toro justo de raza, que acabó rajado, el de Trigueros comenzó con el litrazo, para seguir con naturales templados muy verticales. Templó mucho en los derechazos antes de volver a torear al natural y ya el toro se rajó. Ya cerca de las tablas, prosiguió con un toreó de cercanías y una bernadinas. Mató de una buena estocada. Dos orejas. El sexto, con el hierro de Torrealta, no tuvo ni mucha raza ni mucha clase. Un toro de tipo medio. Picado en dos aras sin entrega. No hubo lucimiento con el capote por parte de David de Miranda. Con ese toro medio, el de Trigueros hizo faena muy clásica de su repertorio, casi toda sobre la derecha, con tandas desiguales y acortando las distancias para meterse entre los pitones en su clásico y reiterado arrimón. Y también recurrió a las manoletinas, en una de las cuales fue cogido sin consecuencias. Lo mató de un pinchazo y una estocada. Ovación tras aviso.
Málaga. Sábado 22 de agosto de 2026. Corrida del 150º aniversario de La Malagueta. Toros de Torrealta (1º, 2º y 6º), Garcigrande (4º y 5º) y Núñez del Cuvillo (3º). Muy variados de presencia, el quinto mal presentado. Primero, manso y reservón; segundo, noble, manso y descastado; tercero, manso, rajado y noble; cuarto, sin entrega y justo de raza; quinto, informal con bondad y peligro a veces; sexto, justo de raza y clase. Morante de la Puebla, silencio y oreja tras aviso; Roca Rey, oreja y dos orejas tras aviso; y David de Miranda, dos orejas y ovación tras aviso. Entrada: No Hay Billetes.
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